El porcelanato es un recubrimiento de alta dureza y durabilidad, con una muy alta resistencia a la flexión y a
la compresión. Es resistente al impacto y sus colores no cambian significativamente con el paso del tiempo.
Como parte del proceso de producción, el porcelanato pasa por un proceso de pulido. Esto hace que puedan
presentarse leves variaciones de brillo y tono dentro de la misma pieza.
El Porcelanato está recomendado para interiores tales como residencias, oficinas y locales comerciales de tráfico
moderado.
No recomendamos porcelanato para su utilización en pisos exteriores y zonas de tráfico pesado o locales comerciales con acceso
directo del exterior.
El porcelanato no debe instalarse en cocinas o lugares en donde esté expuesto a materiales fuertes (ácidos) o a
sustancias de colores penetrantes que puedan mancharlo.